sábado 26 de mayo de 2007

Tunnel Of Love



Desde que lo vi por primera vez, en 1988, empezar el concierto con esta canción, no puedo evitar sentir un escalofrío cada vez que la oigo de nuevo. Este es el instante. "¡Hola Barcelona, ja sóc aqui!" Es sábado por la noche, llueve... qué mejor momento.

lunes 21 de mayo de 2007

Hazme una señal

“Comunícame tus coordenadas
tu posición, en dónde estás.
Comunícame, te estoy buscando
ando esperando tu señal.
Hazme una señal.”

Hay días en los que, aunque uno no quiera, y jugando con el mando a distancia de la tele, acaba cayendo irremediablemente en alguno de los canales de música que nos ponen banda sonora al día a día. Después de tres o cuatro canciones, de oír al enésimo descubrimiento pop que va a revolucionar las listas de éxitos, al nuevo grupo que va a sonar hasta la nausea este verano con ese estúpido estribillo e intentar no caer en una depresión, uno no puede por menos que apagar el aparato y buscar en su discoteca algo que realmente le emocione, que le haga volver a tener confianza en lo que la música es y lo que significa. Y es curioso, porque casi siempre recurre uno a los mismos discos. Y no tienen que ser precisamente esas grandes obras que nos vienen a la cabeza a todos cuando hablamos de álbumes legendarios, no hace falta ir tan lejos. De entre todos, al azar, elijo hoy un disco fechado en 1996 y firmado por un desconocido Tino del Pozo. Se trata de un disco de rock, un disco íntimo a ratos, sin pretensiones, que es en donde se encuentran muchas veces las grandes ideas. Porque este “Hazme una señal”, que parece reclamar atención sobre un cantante que se merecía mucha mejor suerte de la que tuvo con sus dos discos editados, es un CD que no cambiará el mundo, de acuerdo, pero puede hacerte llevadera una tarde plomiza de domingo, por ejemplo, y por eso ya merece la pena tenerlo a mano. En 1996 Internet aún era un mundo por descubrir, parece mentira, y Tino del Pozo basó el concepto del álbum en la idea de la comunicación, en la manera de hacer una señal al mundo, de eliminar las fronteras. Por ese motivo todo el diseño de portada y el cuadernillo interior utilizaba los elementos de una incipiente barra del Explorer de Windows. “Hazme una señal” es la canción que abre el disco, la declaración de principios que sienta las bases del resto de canciones, donde encontramos historias que abordan temas escritos de una manera distinta. Y es ahí donde reside el principal atractivo del álbum. Si uno se molesta en leer las letras de “Deja vu”, “W.A.S.P.” o “Cuando pierdo el dinero” por poner sólo tres ejemplos, se da cuenta que Tino del Pozo tiene la capacidad para escribir buenos textos y, por consiguiente, para ser rechazado por cualquier emisora que programe música comercial. Y no es que las canciones no tengan gancho, al contrario, del Pozo factura un pop-rock con influencias de The Police, con un toque en la voz que podría recordar a Víctor Manuel en algunos pasajes, pero el contenido de las letras lo hacen salirse de lo habitual. Eso es lo que precisamente hace que uno se siente en la terraza, con los auriculares, y espere oír esa señal de la que se habla en el disco, contagiarse con la melancolía de “Enfermo de ti”, con la ruptura que se narra en los dos escasos minutos de “Ya no pintas nada” o la ternura y esperanzas de una vida nueva de “Irene”. El disco fue producido por David Palau (hoy guitarrista de David Bisbal, Alejandro Sanz o Ana Torroja) que factura un trabajo instrumental que sabe dejar huecos a las melodías compuestas por el cantante y que es tremendamente efectivo. Después de editar “Hazme una señal” Tino del Pozo desapareció del mapa musical, incluso por Internet es muy difícil encontrar información sobre él, lo que es tremendamente injusto. Sirvan estas líneas para que, si un día pasas por una tienda de discos y ves un ejemplar de este CD, no dudes en llevártelo a casa. Será una buena compra.

Tino del Pozo “Hazme una señal”. Producido por David Palau y Tino del Pozo. AZ Records (Mataró), 1996.