martes, 27 de enero de 2009

Diario de viaje (11)

(Lunes 29 de diciembre 2008)

No ha sido tan terrible el regreso. Ponerse al día es algo que uno no acaba nunca de hacer del todo. Favorece, además, el hecho de que mucha gente está haciendo el macro puente Navidad-Fin de año-Reyes y las llamadas son escasas. Algunas impertinentes, eso sí, que reclaman facturas antes de que se acabe el año, que si no no las pagarán y bla, bla, bla... Les desea uno felices fiestas y se olvida de estas cosas, como el vendedor telefónico al que le cuelgan el teléfono una y otra vez sin que le afecte.
Llega la revista a eso de las doce y media de la mañana me pongo a empaquetarla sin pensarlo. Dejo todo preparado para seguir mañana y me voy a Vilassar donde seguimos trabajando en el estudio.
Desde casa se ve la nieve.