jueves, 8 de enero de 2009

Álbum de fotos

Ordenando cosas encontré un álbum de fotos que recuerdan un viaje a San Sebastián. Son esas fotos que el tiempo a descolorido y donde los personajes que salen se parecen un poco a nosotros, pero casi no nos reconocemos.

Iba mi padre entonces con un pelo larguísimo y una parca que parece sacada de un episodio de “Cuéntame”. Yo vestía un jersey de lana con el cuello de pico. Salimos posando delante del Monte Igueldo y, después, en la playa de la Concha. Y lo curioso es que lo único que recuerdo de ese viaje es lo que desprenden esas instantáneas. Ni rastro de emociones, de los kilómetros recorridos, de las carreteras que nos llevaron allí, de lo que comimos...

Los álbumes de fotos tienen ese poso de melancolía, de tristeza de un tiempo que se nos fue de las manos. Por eso permanecen guardados, muchas veces, en el fondo de los cajones o en la parte más alta de los armarios.

No siempre es bueno echar un vistazo a estas cosas, pueden arruinarte un día, dejarte pensando toda una tarde en aquellos tiempos o en otros. Y ahora es ahora, tienen los días vivos colores y no ese amarillo descolorido de la nostalgia.