lunes, 2 de febrero de 2009

El día antes

Cuando escribo estas líneas aún no hemos tocado en Lleida. Estoy a punto de irme a dormir el día anterior, es decir que es sábado por la noche. Revolotean algunos papeles sobre la mesa con posibles repertorios. No es muy complicado, más o menos tocamos lo mismo, pero suelo cambiarle el orden para no aburrir al personal y, sobre todo, no aburrirnos nosotros.
Como estrenamos el disco, haremos algunas canciones nuevas más de las que hicimos en el Ateneo Barcelonés, donde fue el último concierto. Lo demás, un repasito a los dos discos anteriores con nuevo maquillaje en las canciones.

Mañana cargaré el coche, recogeré a Kyke y nos iremos tranquilamente por la autopista. Aunque llevo el depósito lleno, solemos parar a tomar un café en alguna parte para seguir ruta después de haber tomado, también, un poco de oxígeno.
Más tarde el concierto. ¿Quién vendrá? ¿Saldrá todo bien? Son las preguntas que se hace uno siempre el día antes.

Ahora dudo entre bajar al estudio y repasar alguna canción o, definitivamente, apagar la luz y dejar que la lluvia que ha caído durante todo el día y que, presuntamente, seguirá cayendo mañana, me haga de nana. Mejor lo segundo.