lunes, 9 de febrero de 2009

Lleno

Esta mañana he ido a poner gasolina a la moto. Ahora, cuando llenas el depósito, tienes que dejar algún documento para evitar que salgas corriendo, después de llenar, sin abonar los euros correspondientes.
He entrado en la tienda de la gasolinera y, como no me gusta dejar la tarjeta por si a algún enemigo de lo ajeno le da por ir cobrando lo que no debe, me he acercado al dependiente y le he preguntado:
-¿Te dejo el carné?
-Sí, o el DNI, lo que quieras. –me ha contestado el gasolinero muy amablemente.
Me entró un poquito la risa, pero salí enseguida a llenar el depósito.
Fue una buena manera de empezar el día, ya que eran las siete menos cuarto de la mañana y, a esas horas, es difícil que alguien te arranque una sonrisa, aunque sea sin querer.