jueves, 23 de abril de 2009

Una rosa para ti

Hoy es un buen día para salir a recorrer la primavera, con la única defensa de un antihistamínico, y comprarte una rosa.
Hacía tanto tiempo que uno no lo hacía, excepto para su mamá (que no hay más que una) que había perdido la costumbre de domar al dragón de la melancolía a golpes de pétalos de flor.
Así que si hoy me llaman al teléfono, probablemente saltará dando brincos de alegría el contestador, porque estaré eligiendo la flor más roja del calendario.
Perder el miedo al dragón de los besos debería ser la finalidad de esta fiesta en la que hasta los más aguerridos trabajadores, de palillo entre los dientes y contundentes axilas, regalan una flor a sus parejas.
Así que eso haré. Comprar una rosa para ti y perder el miedo a la fiera de la soledad que huye con el ruido de los besos... que ya es hora.