martes, 19 de octubre de 2010

Ligero de equipaje

No hace falta que esté de viaje para echarte de menos. No hace falta que diga que te quiero cada diez minutos, porque te quiero siempre.
Guardo una nota que me escribiste en la cartera, como guardan las señoras esas fotos de sus hijos haciendo la mili, para verte más a menudo si cabe que cuando te tengo delante.
Ahora voy, ahora vengo, pero siempre estoy aquí.
Dentro de unos días otro traslado, con el corazón ligero de equipaje, porque cuando está lleno pesa mucho menos. Eso sólo lo sabemos los privilegiados que tenemos esa suerte.
Y la suerte está de nuestro lado.