lunes, 27 de junio de 2011

Inacabado

No sé por qué me puse a pensar que todos los diarios que se escriben son inacabados. Empiezan siempre cuando uno ya sabe escribir. Esto, aunque parezca una tontería, hace que el texto del diario ya pierda una importante parte de nuestra vida.
Si es así, esos períodos no duran siempre y raro es que no haya algún momento en que se cuelga el lápiz. Por aburrimiento, por cansarse uno de sí mismo o porque no está pasando más que una nube por el cielo.

Uno lleva escribiendo esto desde el 2003, aunque la gracia de Internet hizo que se perdieran unos cuantos años (los conserva uno en sus libretas, eso sí) pero no fue ninguna tragedia. Siempre he tenido la sensación de que estos textos, por el hecho de estar publicados de esta manera, no tienen más sentido que el inmediato y que se leen y se olvidan con la rapidez con que se pasa a otras cosas más importantes.

A veces también los escribe uno así, otras le pone más alimento al fuego, pero nunca se sabe. ¿A quién le interesa qué? Si alguien lo supiera tendría la llave del éxito. Y yo tampoco la quiero tener.