martes, 28 de junio de 2011

Mirar con demasiados ojos

La furgoneta iba unos metros por delante de mi. Los ocupantes eran dos chavales jóvenes, mecánicos de algún tipo de artilugio que se anunciaba en la carrocería del automóvil. Miraban a las mujeres, chicas jóvenes sobre todo, que se cruzaban en su ruta y las escrutaban con cierto mal gusto, como relamiéndose. Sobre todo el copiloto que, seguramente al tener las manos libres, podía concentrar sus esfuerzos en un universo de nalgas apretadas y apetecibles escotes.

Por la derecha de la carretera circula también una riera donde la gente saca a pasear a sus mascotas. Por allí andaba una chica con un pantalón cortísimo, tirándole al perro una pelota. El tipo de la furgoneta, sucio, sudado, despeinado, sacaba medio cuerpo por la ventanilla de la furgoneta con los ojos fijos en las piernas de la muchacha. Pero, en su delirio onanista, no se percató de que unos metros más adelante esperaba un hombre joven y bastante alto que resultó ser, cómo no, el novio de la chica, que contemplaba en silencio toda aquella escena digna de una secuencia de Esteso y Pajares.

El caso es que el novio ofendido –que también estaba en la riera- empezó a decirle “¿qué, está buena, no?”, mientras la chica, viendo que se acercaba una pelea de gallos, lo frenaba diciendo “Tranquilo, Fernando, no pasa nada”, mientras él sacaba pecho con un gesto de “ese se va a enterar”.

La furgoneta estaba demasiado lejos y el mecánico lo sabía, como también sabía que si el novio llegaba a ponerle la mano encima es posible que se llevara un buen correctivo. Con la seguridad de estar a salvo a tantos metros de distancia seguía sonriendo, aunque mirando de reojo al semáforo por si la aquella parada se alargaba más de la cuenta y había que salir por pies.

Todo pasó en un instante. El semáforo cambió de color, el novio se quedó posición de asalto, la furgoneta se alejó carretera abajo, la chica descompuesta y yo, testigo de todo ello, pensando lo cerca que planea a veces el desastre por un quítame allá esas pajas…