miércoles, 13 de julio de 2011

Ampliación

Hay un momento de vértigo en toda reforma. Y ése es cuando todo está ya desmontado y esparcido por el suelo. Y sucede entonces que ya no hay marcha atrás. Tirar para adelante o volver a dejarlo todo como estaba supondría el mismo esfuerzo. Generalmente uno continúa… pero son unos instantes delicados.
Y ahí tenía uno el estudio completamente desmontado. Si ahora me viniera la inspiración repentina no habría forma de aprovecharla, pasaría de largo como una nube por el cielo hacía Nuncajamás, pensaba.

El caso es que verlo todo así, con todos los cables por el suelo, la mesa de mezclas dormitando en silencio, los monitores mudos… en fin, que me producía cierta ansiedad.
Hasta el día siguiente no vendría L. a ponerlo todo en marcha y había que dejarlo listo, pero me quedé bloqueado –ese momento al que me refería antes- pensando si no sería esto un lío. Lo era, claro, por lo que supone de esfuerzo, pero el ordenador nuevo, la última versión de Pro-tools, la tarjeta que llegó de Alemania con 8 entradas y el cableado límpito y reluciente harán que todo suene mucho mejor… espero…