viernes, 15 de julio de 2011

De qué hablo cuando corro

Murakami escribió ese libro “De qué hablo cuando hablo de correr”. Bueno, yo obviamente acabo de empezar a hacerlo. Un par de días a la semana y de la mano de M., que sí lo hace habitualmente.
Es curioso, una cosa que siempre quise hacer, al igual que el Yoga, ha tenido que ser ella la que me impulsara y, además, con su férrea disciplina, sé que no será una cosa que pasará como cualquier moda.

Yo no hablo de nada cuando corro, suficiente tengo con respirar. Hacerlo al lado del mar, viendo los barcos atracados en el muelle, me ratifica la decisión de instalarme aquí. Me encanta este pueblo porque, aunque sea la capital, prefiero llamarlo pueblo. Barcelona era demasiado grande, demasiado cosmopolita para mi, y ya sólo voy cuando tengo que ir a la radio o a una tienda de discos por prescripción facultativa.

Así que nada, adiós barrigita cervecera…