miércoles, 6 de julio de 2011

Luces

Se han ido ocupando poco a poco todos los pisos del edificio de enfrente. Van llegando inquilinos nuevos, casi siempre parejas jóvenes, casadas por el rito Ikea. Mueven inmensas cajas de cartón, reciben la visita de los padres, de los suegros, hacen agujeros en la pared, ven los malos acabados de algunas habitaciones y se quejan a la inmobiliaria. Más o menos lo que hemos hecho todos.

Por las noches, las luces se apagan. Sólo quedan resplandeciendo los colores que emanan de las televisiones, todas colocadas en el mismo lado de la pared. Un arco iris nocturno anunciando encuentros en la tercera fase.