lunes, 8 de agosto de 2011

Reflexiones de verano (sin mucho sentido)

El personal ha ido dejando la ciudad poco a poco. Cierto es que en el Periódico de la semana pasada, no recuerdo que día, hablaban de que las ciudades –Barcelona en concreto- ya no se quedaban tan vacías como hace unos años. La crisis ha hecho que los trabajadores de los comercios se organicen por turnos para no cerrar las tiendas.

De todas maneras, uno que sigue madrugando, porque de vacaciones pocas, ha notado un descenso enorme del tráfico, sobre todo a eso de las siete de la mañana cuando le da uno al encendido de la moto. Y se agradece, la verdad. Los recuerdos de hace un año, cuando ir y volver de la capital era una hora –en el mejor de los casos- dependiendo de la lotería de la Ronda de Dalt, son ahora una imagen difusa.

El verano, aunque no me guste, se está comportando. No hace tanto calor como otros años, al menos de momento, y eso hace que las horas pasen más tranquilamente. Que siga así…