viernes, 28 de octubre de 2011

Llueve

Por fin llueve. Pero llueve de verdad. He dejado la moto en el garaje y he cogido el coche. La costa apenas se veía, y las luces se tornaban borrosas a través del parabrisas.
Sonaban los más de diez minutos de “Telegraph Road” y uno pensaba que si un día llega a escribir unos arreglos como esos, ya podría retirarse tranquilamente… Las canciones cobran un sentido inesperado según el momento y el lugar en el que se escuchan y hoy me ha pasado con ésa.
Y sigue lloviendo…