miércoles, 26 de octubre de 2011

Lluvia

Los días de lluvia me gustan, no me cansaré de repetirlo. Desde la ventana de casa me quedé viendo como bajaba un río de agua por la plaza. Era como un maremoto. Después, en cuanto escampó, las baldosas empezaron a tener un toque multicolor, porque no hacía frío y comenzaron a secarse enseguida. Más tarde otro chaparrón… y así pasó el día.