miércoles, 21 de diciembre de 2011

Monólogos


Lo siento, por más que lo intento no puedo con los monologistas que salen por la tele. Reconozco que, viendo a Gila, a Rubianes o a Godoy durante tanto tiempo, se ha malacostumbrado uno. El pasado domingo por la noche, viendo aquellos textos faltos de gracia, tuvimos que cambiar de canal. Y uno tenía ganas de reírse, pero aquella sucesión de obviedades, tacos que buscan la risa fácil y representación de situaciones destinadas a pensar poco y que te lo den todo hecho, nos desarmó. Una pena.