viernes, 9 de diciembre de 2011

Puentes, acueductos…

Leí que los días anteriores a un día de fiesta son menos productivos laboralmente. Es decir, que el personal ya piensa en que al día siguiente no hay que madrugar y les coge un relax previo que dificulta el rendir como se debiera. Después, está uno seguro, se ha disfrutado más de ese breve anticipo de felicidad que el propio día de fiesta en el que, probablemente, se está pensando en que al día siguiente hay que volver al tajo.
Pues esta semana debe ser la leche, pensaba uno, porque hemos tenido un día sí y un día no de ir al trabajo, eso los que no hemos hecho este puente-acueducto de tantos días, claro.