miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Radical?


Acabo de ver las imágenes de Bebe presentando su nuevo disco y haciendo una pequeña rueda de prensa. La verdad es que al principio me enfadé un poco viéndolo. Después me dio un poquito de pena el personaje. No parecía una mujer violenta ni enfrentada con el mundo, pero sí contestataria y con las ideas claras.
Pero, vista su reacción con los periodistas a los que trata como basura, demuestra no tener muy claro en qué mundo vive. Si tienes una discográfica multinacional que te paga los discos tienes que entrar en el juego. Hay una promoción que hacer y unos compromisos que cumplir, unos horarios y unas entrevistas. Cuando sea la próxima portada de Rolling Stone –como ya fue hace tiempo- estará de nuevo en la cima y a eso no le ha obligado nadie. Lo ha elegido ella y puedes bajarse del carro y cuando quiera sabiendo, eso sí, que el tren sólo pasa una vez por su puerta.
Una actitud así puede que le encante a sus fans más radicales. Insultos, escaso vocabulario, poca solidaridad (fuma en una sala cerrada mientras el público que fuma tiene que aguantarse) y toda la colección de tópicos copiados del manual de “soy rebelde porque el mundo me ha hecho así”, que en el año 2011 es difícil que se pueda creer alguien. A mi, por ejemplo, que la radicalidad de ese estilo sólo me produce lástima, porque se me antoja impostada y poco inteligente, me parece que no sirve para nada.
Los que trabajamos en segunda división B, -y somos la gran mayoría- ver espectáculos como éste no hace más que provocarnos mucha pena. El mundo artístico es una gran mentira, es cierto. Pero, si esta es la idea que tiene un artista para presentar un trabajo que le ha costado meses o incluso años de su vida, por qué y para qué vamos los demás a hacerle caso y gastarnos unos euros que vale su disco. Ella misma no parece valorarlo. Como dice su canción “que me quieras como yo te quiero que me quieras…”… o algo así. Realmente, y eso el lo triste, ha conseguido que ni me interese ni me importe.