lunes, 26 de diciembre de 2011

San Esteban


Hoy se ha levantado uno más tarde. Es fiesta y el despertador ha tenido descanso. Hasta pensaba uno en volver a poner aquí algo de música y dejar que el día pasase sin más novedad que una melodía, pero al final –deformación profesional- se sienta uno delante del ordenador y escribe…
Los vecinos de arriba, que entre semana se pasan dando golpes y haciendo agujeros en la pared, (deden estar modelando sus caras en la fachada, a modo de los presidentes de los Estados Unidos en el monte Rushmore) se pusieron a hacer una guarrerida española a las cinco y media de la mañana. Y entre “oigh, augh, sííííííííííí, ya, ya, ya, ya….” y acompasados golpecitos en la pared,  se desveló uno un rato. Después silencio, ni un coche por la calle, ni un grito, ni siquiera el perro de enfrente, un habitual de las noches de insomnio, se manifestó. En fin, hemos desayunado tarde, café y tostadas, y el día a empezado a caminar…