martes, 17 de enero de 2012

Hilo músical


Uno se pregunta para qué sirve el hilo musical. Para los que vivimos con la música como parte indisoluble de nuestra vida, esa sintonía de fondo se convierte en un ruido constante. Generalmente sirve para que la gente grite más en los lugares públicos, para que el caminante solitario pueda combatir la soledad oyendo, tal vez, una voz que le resulte familiar, para que el adolescente pueda obviar el reproche del conflicto generacional, para que el niño del cochecito aprenda a que lo que dicen sus padres es también una sintonía a la que no hay que hacerle mucho caso. 
Y uno llenando el carrito de la compra no puede más que odiar un poquito más el hipo de la voz de Shakira.