lunes, 30 de enero de 2012

Mala memoria


Empezar una semana, sobre todo si es la última semana del mes, diciendo que el tiempo ha pasado volando y que parece mentira que ya estemos en febrero, es un recurso fácil. Pero buscando uno en el cuaderno de la memoria, no hay duda de que es cierto. Apenas recuerda que ha pasado en estos últimos 30 días. A grandes rasgos, sí, claro. Pero para los detalles tengo que sentarme y revisar este diario, por ejemplo. 
El sábado por la noche hablabamos en una cena sobre cantantes franceses. Y qué desastre, los nombres se me habían ido de la cabeza de una manera terrible. A base de grandes esfuerzos iban apareciendo, pero se sentía uno como si el disco duro se hubiera quedado en blanco.
Cuando llegamos a casa, sentía la necesidad de echarles un ojo a los discos y exclamar aquello de “¡claro, fulano de tal!” o “es verdad, el título de aquella canción era ésta”… para irme a dormir tranquilo.