jueves, 5 de enero de 2012

Tres tipos con barba… y no son ZZ Top


¡¡¡Madre mía!!! Siempre se pone nervioso uno en noches como ésta. Sólo de pensar que en cualquier momento van a entrar por la ventana tres tipos barbudos con vaya usted a saber que intenciones… no me digan que no es inquietante.
En mis años de soledad, que fueron muchos y que uno siempre recuerda para no repetirlos, esas noches eran también extrañas. La excusa para tirar de Visa y hacerse unos obsequios que aparecían mágicamente por la mañana en la salita.
Después, apostado en la terraza, ver el tráfico de familias vestidas de domingo y cargadas con bolsas y paquetes buscando aparcamiento.  Es curioso, a la hora de comer ya se había olvidado uno de todo eso y andaba a sus cosas.