viernes, 17 de febrero de 2012

La brújula (5)


Camino de regreso entre lluvia, nieve y frío. Parece como una antigua Moviola, como si alguien le hubiera dado al botón de rebobinar y todo va para atrás. El mismo viaje, pero al revés.
Poco tráfico, paradas en los mismos sitios y llegada a la hora prevista. Algo traspuesto, como con un jet lag en miniatura, con la inercia de la velocidad en los ojos. Realmente un trayecto que no se hace largo, aunque lo sea, con momentos de todo y con una soledad que sólo puede vivirse dentro del compartimento estanco del interior del coche. Se siente uno como un prófugo en medio de paisajes enormes, de letreros que anuncian ciudades y pueblos que resultan misteriosos y en los que, probablemente, jamás me detendré. Es entonces cuando uno se da cuenta de lo pequeño que es el mundo por el que se mueve y la cantidad de vidas distintas que pueblan el planeta. Envuelto en todas esas ensoñaciones aparece el sueño, después de comer, ya en el sofá…