martes, 21 de febrero de 2012

La locura

No sé qué pasaba esta mañana. Los coches andaban como locos. Como si todo el mundo se hubiera puesto de acuerdo para llegar tarde a trabajar y tuvieran que ir haciendo barbaridades por la carretera para llegar a la hora. Ya saliendo, me adelantó un tipo en un carril único. Después, el tercero de la fila, esperando que cambiara un semáforo, salió de la cola, se saltó el rojo y siguió a gran velocidad montaña arriba. Una locura. Y uno, tan frágil sobre dos ruedas, se iba poniendo cada vez más a la derecha dejando pasar a todo el mundo y diciendo para sí “Es que van como locos”.