viernes, 10 de febrero de 2012

Noticias

Hojear los periódicos cada mañana puede que no sea una buena idea. Ver que el mundo no está bien y que muchos se empeñan en que vaya a peor, quizá no sea lo ideal para acompañar el café. Pero es cierto que, después, cerramos el diario, lo dejamos sobre la mesa y seguimos a lo nuestro. Y ahí se quedan las malas noticias, como aparcadas y en un rincón silencioso. Como en aquel Jumanji, sólo esperamos que no cobren vida de repente.