miércoles, 22 de febrero de 2012

Tipos raros

Hacía frío por la calle y, sin embargo, el tipo iba en camiseta. Hablaba a gritos por un móvil de última generación. No se movía del sitio, pero daba vueltas sobre sí mismo y movía los brazos haciendo aspavientos que se veían desde el otro extremo de la calle.
No pude oír nada de la conversación cuando pasé a su lado. Hice oídos sordos y evité acercarme demasiado.
El caso es que, un rato después, cuando ya iba uno con sus bolsas de la compra, lo vio venir otra vez. Seguía igual, hablando a gritos por el teléfono, con la camiseta de manga corta y en la misma dirección en la que iba yo. Se mantuvo uno en guardia y el tipo me pasó rozando. Pero iba a lo suyo diciendo “no puede ser, no aguanto más…” y ni siquiera se percató de mi presencia.
Me giré y lo vi desaparecer entre la gente, que también se apartaba al verlo de aquella guisa, hasta que sólo se oía el eco lejano de sus gritos.