martes, 13 de marzo de 2012

Adiós vitrinas (1)


Guardar la colección de cosas raras que uno ha ido acumulando desde su infancia, y que hasta ayer se podían ver en las vitrinas del estudio, está siendo toda una catarsis. 
Cuando vivía en el ático de Barcelona no sé muy bien dónde guardaba todo eso, pero después, ya con el estudio de grabación montado, se me ocurrió que la idea de unas vitrinas donde colocar todos aquellos discos firmados, muñecos, juguetes de los setenta y ochenta, colecciones de cómics, etc, etc. eran una buena idea para decorar. 
Y así ha sido durante todo este tiempo. Ahora, con la casa en venta, he preferido ir poco a poco recogiéndolo todo, para que cuando llegue el comprador de turno –si es que llega- no tenga que meterlo todo en cajas de cualquier manera. 
Es curioso que esos objetos formen parte de la vida de uno. Algunas cosas son un recuerdo, un instante de mi vida. Otras han ido a parar a otra caja que acabará en el container o se regalará a alguien que la quiera.