jueves, 8 de marzo de 2012

Música


La verdad es que el mundo de la música es algo complicado. Todos los oficios lo son, por descontado, pero éste, que fue al que uno quiso dedicarse durante tantos años, está cada vez más saturado, más endeble y más rancio que nunca…
Todos los que nos dedicamos a esto pensamos que somos los mejores, que tenemos las mejores canciones, que hacemos los mejores conciertos. Después, la realidad te demuestra que algo está pasando cuando ninguna discográfica – eso cuando las discográficas significaban algo- se interesa por ti, cuando nadie paga un caché por un bolo tuyo o cuando nadie visita ya el Myspace con tus fabulosos temas.
Y hay que reconocerlo y no pasa nada. Lo peor es cuando no se ve esa realidad y se echa la culpa al mundo de los males de uno.
A día de hoy, aceptado que uno no va a vivir pisando la alfombra roja del rock an roll, es cuando empieza a disfrutar de encerrarse en el estudio, hacer canciones, escribir… porque esto era, en realidad, el sueño. Poder hacerlo. Y en ello estoy ahora mismo, haciendo un disco por el placer de hacerlo…