jueves, 1 de marzo de 2012

Paseando


Salgo a pasear a eso de las ocho de la tarde… me he saltado la clase de yoga. Me duele un poco todo el cuerpo, debe ser que me rondan los duendes del poco descanso.
Es una sensación extraña salir a la calle cuando las tiendas empiezan a cerrar. Bajan las persianas de los comercios, se apagan las luces y parece como si todos se fueran rápidamente a esconderse en alguna parte.
Yo también vuelvo a casa, de la mano de M. que me ha venido a buscar a la librería. Compramos un poco de embutido para la cena y andamos a paso de tortuga para no cansarnos más de lo cansados que estamos ya. Es un buen final de día. Sin duda.