martes, 22 de mayo de 2012

Crocs


Me he comprado unos Crocs. M. siempre me decía que eran lo más cómodo para ir por casa –bueno, y por cualquier parte- y que ya era hora de tirar las zapatillas del abuelo, las de cuadritos de toda la vida. Yo me resistía, como suele uno resistirse a las novedades y a los cambios, pero finalmente acepté. Y debo confesar que tenía razón. Desde que llegué a casa no hago más que correr por los pasillos enfundados los pies en tan mágico calzado. Son azules y comodísimos.