miércoles, 9 de mayo de 2012

La luna


La huella del hombre en la luna es como la del caballo de Atila. Después de aquello nada ha vuelto a ser igual. La conquista de otros planetas que maltratar no tiene fin. La luna es hoy un vertedero de basura espacial pero, aún así, los enamorados siguen prometiéndose amor eterno mirando al cielo y buscando el cuarto menguante como signo de que todo va a ir bien esta vez.
Y cierto, ahí sigue, colgada de la nada, soportando todas esas promesas como si fuera un panel lleno de notas con dos nombres y un corazón. Y así ha sido durante siglos y siglos. ¡Qué agotamiento el de la luna! Pero algo tendrá que sigue brillando en noches como ésta.