jueves, 21 de junio de 2012

Burradas

El gitano lleva un carro por la carretera. Los coches se apartan porque él va a lo suyo. Ni se inmuta cuando lo adelantan como pueden. El carro, en realidad, lo arrastra un burro. El hombre para en el arcén y se refugia del sol bajo un árbol. Debe haber unos 30 grados al sol. Y allí se queda el burro, inmóvil, con los ojos tapados, tostándose, esperando vaya usted a saber qué de la vida, si es que hay que esperar algo. Y uno pasa al lado con la moto y piensa que todo es, en sí mismo, una triste burrada.