viernes, 29 de junio de 2012

Como en otro tiempo


Enchufé el amplificador después de mucho tiempo. Conectar los pedales, sacar los cables del cajón y enchufar la guitarra fue como ver la luz. Acostumbrado al estudio de grabación, a los procesadores digitales, encontrarse de pronto con el sonido real de la guitarra eléctrica directa al ampli, me reconfortó. 
Estuve un par de horas ensayando para la grabación que haremos en agosto. Será como en los viejos tiempos. Quince días encerrados en el estudio, lejos de casa, dando trastazos con la batería, el bajo y las guitarras. Lo único malo es, precisamente, esa lejanía, el dejar el sweet home por unos días, echando de menos a M. en cada acorde. Pero, por eso, después nos iremos de vacaciones a un lugar fresquito donde mirarnos a los ojos y nada más.