miércoles, 6 de junio de 2012

El apagón


El domingo hubo un apagón en Facebook. A uno, que no sigue mucho la cosa, no le importó mucho, pero el desespero de la población era mayúsculo. Eso demuestra que el supuesto canal de libertad de expresión que parece ser la red social, puede ser arrebatada al ciudadano sin explicación alguna y dejar a todo el mundo amordazado y en silencio. El hecho de que Facebook o Twiter sean gratis, aumentan la sensación de que estamos dejando nuestros datos, nuestra intimidad, en manos de un ente misterioso que puede hacer con las direcciones de correo, las fotos y los comentarios lo que les venga en gana. Estamos vigilados por un ojo que todo lo ve. Facebook se ha convertido en el «Hola» o el «Diez Minutos» de nuestras amistades. Es como leer los cotilleos de lo que han hecho fulanito y menganito. Cuando eso no está, de pronto, se crea un vacío en nuestras vidas, como si nos hubieran quitado la conexión con el mundo. Curiosamente, cuanto más acompañados nos creemos es cuando nos damos cuenta de lo solos que estamos.