miércoles, 31 de octubre de 2012

Error

Estoy corrigiendo, por fin, el cuarto y último borrador del libro. Contaban que Juan Ramón Jiménez dejó de escribir en un momento de su vida para corregir toda su obra. Esa convulsión correctora que roza la locura, es lo que siente uno pensando en la errata inevitable que se colará en la imprenta y que ya no tendrá solución. Pánico…