jueves, 18 de octubre de 2012

Miedo al volante

Qué miedo. Una señora ha pasado con el coche por delante del mío, donde uno hacía un reglamentario ceda el paso, mirándome de reojo, como diciendo “ojo contigo que te he visto”. Una cara de odio que debe ser muy mala para la salud a las siete de la mañana. Imaginé que si tiene que esgrimir esta mueca de asco hasta Barcelona, por ejemplo, la cosa adquiriría seguro tintes dramáticos y acabaría en una pelea con cualquier otro conductor. Menos mal que a mí me perdonó la vida…