miércoles, 17 de octubre de 2012

Páginas

Uno vive rodeado de libros por todas partes. ¿Un afán coleccionista? puede ser, aunque siempre he dicho que no quiero libros en casa que no haya leído. Después, alguien te regala uno, o compras de segunda mano y te ves acumulando páginas y páginas. Es como los discos que aún tengo precintados, siempre pienso que los guardo para la jubilación, para cuando uno no tenga otra cosa que hacer que contemplar las obras del metro.