martes, 27 de noviembre de 2012

Martes

Martes, 7:30 de la mañana. Llueve en el Maresme. Las carreteras son esas líneas oscuras que parecen ir a ninguna parte. Suena “Juez y Parte”, el “Güisqui sin soda” que me impresionó tanto con catorce o quince años… qué estupenda canción.
Adelanta un motorista faltándole el respeto a la prudencia. Los arcenes están llenos de flores colgando de las señales, recordatorios de los que ya no están.
La panadería parece la única luz al final del túnel, el pueblo todavía no ha comenzado a despertar.