miércoles, 19 de diciembre de 2012

Despertar antes de tiempo

Imposible dormir. Ya sea por el catarro, porque dentro de un par de días se acaba el mundo, o por lo que sea, el caso es que me levanté a las cinco de la mañana.
Después de una ducha y de carretear por el Maresme, llegó uno a la panadería con el pan aún en el horno. La oficina, sumida en la más absoluta de las oscuridades, se dejó hacer para terminar el trabajo antes de tiempo. Y llegó el mediodía con la sensación de que llevaba uno muchas horas al pie del cañón. Y es que un desfase horario cualquiera, cambia la visión de las cosas. Es una tontería, pero me recordó los tiempos del ático,